La gran banca abre la temporada de resultados en EEUU

La gran banca abre la temporada de resultados en EEUU
Pese a los números, los bancos elevarán la retribución al accionista. La gran banca americana abre este viernes la temporada de resultados, correspondientes al segundo trimestre del ejercicio 2017. Las cuentas servirán para calibrar la fortaleza del sector durante la primera mitad de un año caracterizado por el cambio presidencial y el endurecimiento de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).Las expectativas, pese a todo, no están demasiado altas y los analistas no esperan un buen trimestre ante la debilidad del negocio de trading. Las grandes entidades no tienen de dónde más seguir cortando costes para impulsar el beneficio neto tras casi una década de adelgazamiento.Se espera que JPMorgan registre un beneficio por acción de 1,59 dólares, ligeramente superior a los 1,55 dólares del mismo periodo del año anterior, según la media de analistas recogida por FactSet y MarketWatch. Los ingresos apenas superarán los 25.000 millones de dólares, menos de los 25.210 millones de 2016 y defraudando las previsiones.Citigroup, por su parte, ganará 1,21 dólares por acción, por debajo de los 1,24 dólares del año anterior y verá caer sus ingresos casi un 1%, hasta 17.430 millones. Mientras, Wells Fargo repetirá los 1,01 dólares por acción de beneficio e ingresará 22.490 millones de dólares, un 1,5% más.Con la excepción de Wells Fargo, la caída de ingresos rompe con la tendencia de crecimiento de trimestres anteriores que hacían esperar que el estancamiento del sector financiero que se inició con la caída de Lehman Brothers hubiera llegado a su fin.La parálisis bancaria es la razón principal que ha impulsado al nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a iniciar un proceso de desregulación, con la esperanza de que una norma más laxa ayude a impulsar la rentabilidad. El proceso de desmantelamiento de la ley Dodd Frank (o ley de reforma de Wall Street), vendrá de la mano de Randal Quarles, a quien Trump propondrá como miembro de la Fed encargado de la regulación bancaria.La regulación que inició Barack Obama quería evitar riesgos bancarios y se centraba en vigilar a los bancos considerados «demasiado grandes para caer». Una etapa que parece llegar a su fin.La evolución de la industria bancaria se ha beneficiado de la expectativa de una menor regulación y de la reforma fiscal que planea la Casa Blanca. Sin embargo, la falta de concreción sobre la bajada de impuestos está perjudicando al sector y provocando escepticismo entre los inversores.El mercado tampoco confía demasiado en la subida de tipos, aún insuficiente para impulsar los resultados bancarios ni del negocio de préstamos ni del de hipotecas.Pese a la incertidumbre, la buena noticia para los accionistas es la intención de los grandes bancos de reforzar la retribución. Tras el aprobado general en los test de estrés, las principales entidades del sector han presentado a la Fed planes de retribución que se acercan al 100% de los beneficios previstos el año que viene, frente a al 65% del ejercicio anterior.